El Faro del Morro
Según la Real Academia Española, un faro es una torre alta ubicada en las costas, cuya luz en la parte superior sirve de guía para los navegantes durante la noche. Por su parte, el término "morro" hace referencia a un peñasco o porción de tierra que se adentra en el mar y que funciona como punto de referencia para quienes navegan. En Seybaplaya, el Morro se localiza aproximadamente a 5 kilómetros al norte de la comunidad, y sobre la punta del acantilado que ahí se forma, se construyó el faro.
El primer faro de Seybaplaya fue instalado en 1893 en la esquina norte del techo de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Posteriormente, en 1896, se edificó en su ubicación actual y comenzó a operar la noche del 10 de noviembre de ese mismo año.
El Faro del Morro de Seybaplaya se encuentra sobre un terreno rocoso con una elevación de aproximadamente 50 metros. Su torre, construida en mampostería con estructura de viguetas de hierro, alcanza una altura de 11.8 metros y cuenta con cinco ventanas. La linterna fue fabricada en 1896 por la empresa francesa Sautter Harlé & Cía, funcionando inicialmente con una lámpara de tres mechas alimentada con petróleo. En abril de 1911, este sistema fue sustituido por uno de incandescencia, diseñado por la Compañía Barbier, Bernard & Turenne de París.
En 1934, se implementó un nuevo sistema de iluminación a base de gas acetileno, con un quemador de 25 litros que emitía tres destellos blancos por segundo. Actualmente, el faro opera con energía eléctrica, generada por un motor que funciona con combustible diésel.
Más allá de su función náutica, el faro se ha convertido en un símbolo de identidad para los habitantes de Seybaplaya. Su luz sigue marcando el camino de regreso para los pescadores y ha sido testigo de innumerables historias y leyendas que forman parte del patrimonio del pueblo.